Reivindicando la inclusión en las aulas

LA EDUCACIÓN INCLUSIVA

Las barreras invisibles son las más difíciles de identificar 

Muchas familias cuando reciben por primera vez el diagnóstico de un hijo/a con una diversidad funcional, se van llorando  a casa , abatidos, angustiados, asustados y confundidos. 

Se suelen preguntar

¿Quién es nuestra/o hija/o? ¿quién podrá llegar a ser?

Muchos tardan mucho camino en recorrer para conseguir explicaciones. Y se encuentran con un sendero plagado de escollos, baches y sin conclusiones claras. 

Las  principales barreras son las sentencias que ofrecen los facultativos directamente : “no puede”, “no va a poder”, “es demasiado pronto”, “aún no comprende”, “no discrimina”, “no va a adaptarse”.

Estas Sentencias están basadas en el déficit individual, en su valoración como persona. Estas sentencias o juicios que empiezan con el diagnóstico clínico pasan rápidamente a  propagarse en todos los entornos.

Informes neuropsicológicos, dictámenes educativos,  por donde pasa una persona con discapacidad intelectual sobre todo  se van sumando nuevas etiquetas, que proyectan su incapacidad, como seña de identidad hacia su futuro. 

Por ello es tan importante ver la discapacidad desde otro modelo más positivo con otra mirada, el modelo social de la discapacidad de Burton , que explique en el primer video.

Que nace del movimiento vida independiente, en el cual habla de revisar  el concepto de discapacidad y  modificar la percepción   histórica.

La mirada cambia, y traslada el foco de lo que falla en el individuo con discapacidad, del déficit del discapacitado, hasta las barreras sociales y físicas con las que tienen que lidiar las personas con diversidad funcional. Además, es importante señalar que está en línea con la definición oficial de la OMS sobre discapacidad que la describe como “un fenómeno complejo que refleja una interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que vive”. 

Estamos en una sociedad que considera un problema social y educativo a aquellas personas con características físicas no ajustadas a la “norma”. ¿por qué nos cuesta tanto aceptar al diferente? ¿por qué cuando nos cruzamos a alguien distinto lo clasificamos, segregamos y excluimos en el cajón de la diferencia? 

Desde niños las personas con discapacidad y sus familias tienen que lidiar con barreras invisibles que son las peores.

las de aquellas miradas que presuponen la limitación, que no proporcionan la oportunidad. La escuela es el primer espacio, fuera de la familia, en el que los niños y niñas ponen en práctica sus recursos, se ven a sí mismos y a sus pares, se miran en el espejo que les proporcionan los otros y van conformando su identidad. Una institución que debe favorecer el desarrollo pleno de cada uno de los niños y niñas que acuden a ella y servir para amortiguar e incluso, reducir a la mínima expresión, las diferentes oportunidades que los menores traen de casa. Debe aspirar a proporcionar todos los soportes necesarios para construir rampas y que las personas con diversidad funcional puedan solventar las múltiples barreras con que tienen que combatir cada día.

Estas barreras las tenemos todos. Son parte de nosotros.

Mirar a las personas con discapacidad y entender su proceso, atendiendo a sus barreras, es un auténtico desafío para todos, para nuestra sociedad en general. 

Por ello debemos hacer un cambio de mirada, intentar entender por todas esas travas  que les pone la sociedad y intentar dar soluciones mejorando los apoyos necesarios y eliminar esas barreras.

“La educación inclusiva no será posible ni será realidad hasta que la sociedad y el sistema educativo cambie la manera en que se dirige hacia las personas con diversidad funcional. Es urgente un cambio de mirada”.

¿Qué es la educación inclusiva según la UNESCO?

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) define la educación inclusiva como el «derecho de todos los alumnos a recibir una educación de calidad que satisfaga sus necesidades básicas de aprendizaje y enriquezca sus vidas». 

Características de la educación inclusiva

Para la UNESCO, la educación inclusiva debe caracterizarse por prestar especial atención a los grupos marginales y vulnerables con una voluntad integradora, buscando la máxima calidad y el desarrollo del máximo potencial de cada persona.

La Organización distingue entre 6 grandes grupos de niños en situación de marginalidad y exclusión social, recomendando una serie de intervenciones y pautas de actuación en cada uno de ellos.

Nos centraremos sólo en el grupo de niños/as con discapacidad.

Alumnos con discapacidad

La educación inclusiva debe garantizar la escolarización de todas las personas (salvo casos muy excepcionales) en el aula ordinaria, sin que tener algún tipo de discapacidad intelectual o física sea motivo de segregación o exclusión. En este aspecto, la educación inclusiva debe poner todo el esfuerzo y medios en lograr:

  • Ofrecer el apoyo y refuerzo necesario a los alumnos con necesidades educativas especiales (NEE) para que se integren lo mejor posible.
  • Fomentar la capacitación de docentes y el uso de las tecnologías de la información (TIC) en la enseñanza de las personas con discapacidad.

¿Sabes qué es la educación inclusiva?

La UNESCO también señala que la inclusión educativa “involucracambios y modificaciones en contenidos, aproximaciones, estructuras y estrategias, con una visión común que incluye a todos los niños y niñas del rango de edad apropiado y la convicción de que es la responsabilidad del sistema regular, educar a todos los niños y niñas”.

En resumen, la definición de educación inclusiva más sencilla se basa en el principio de que cada persona (niño/a, joven o adulto) tiene características, intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje distintos y deben ser los sistemas educativos los que estén diseñados teniendo en cuenta la amplia diversidad de dichas características y necesidades.

Entrar en este enlace para más información

UNESCO

Claves de la inclusión educativa

Entre las características básicas de una educación inclusiva cabría destacar:

Universalidad

En la educación inclusiva no existen requisitos de acceso ni mecanismos de selección para la admisión de alumnos/as. Evalúa el progreso de los estudiantes de forma global, teniendo en cuenta sus capacidades de forma individualizada, y tiene sitio para todos/as.

Calidad

Persigue la mejora de la calidad de vida de los menores y sus familias. Con el núcleo familiar se establece una relación positiva de colaboración marcada por el respeto, la reflexión, la empatía y la escucha activa y proactiva. Deben estar presentes en los centros, participar como parte de la comunidad educativa, en las actividades y programaciones de sus hijos, así como en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Libertad

La educación inclusiva tiene como objetivo formar a personas con sentido democrático, desarrollar un espíritu crítico y de cooperación. El aprendizaje tiene un carácter comprensivo, crítico y multidisciplinar. 

Los maestros serán un recurso y apoyo que guía a los niños, pero siempre teniendo en cuenta sus motivaciones y necesidades.

El marco legal de la educación inclusiva

Respecto al marco legal de la educación inclusiva, los constantes cambios que ha sufrido la Educación en nuestro país en materia legislativa no han afectado en demasía a esta materia. La reciente Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE), que entró en vigor a principios de marzo de 2020, reconoce el derecho de los alumnos a recibir “una educación inclusiva y de calidad”.

Otra referencia notable en la ley aparece en el punto 3 de su artículo 4, que señala que “sin perjuicio de que a lo largo de la enseñanza básica se garantice una educación común para todo el alumnado, se adoptará la inclusión educativa como principio fundamental, con el fin de atender a la diversidad de las necesidades de todo el alumnado, tanto del que tiene especiales dificultades de aprendizaje como del que tiene mayor capacidad y motivación para aprender”.

Igualmente, en el artículo 121, punto 2, se detalla que “el proyecto educativo del centro recogerá, al menos, medidas relativas a la acción tutorial, los planes de convivencia y de lectura y deberá respetar los principios de no discriminación y de inclusión educativa como valores fundamentales”.

La escuela del siglo XXI no se entiende sin una inclusión educativa adecuada. Por eso, los docentes deben contar con las herramientas y la formación adecuada que faciliten el proceso. 

La educación en este contexto es un concepto amplio que busca posibilitar que todos los alumnos adquieran conocimientos y desarrollen habilidades, actitudes y hábitos que contribuyan a su bienestar mental y social. La educación se define como el crecimiento de un individuo al pasar de un estado de dependencia relativa a uno de relativa independencia mental, física, emocional y social. 

La Educación Para Todos se articuló a partir de un principio de acceso con equidad a la educación mas no habló de igualdad en educación ni mucho menos de Educación Inclusiva dejando un debate abierto sobre los estándares, el significado y las implicaciones de equidad.

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